
En 2026, Un Café con R se organiza como una agenda viva, que transforma la historia acumulada en movimiento presente.
La propuesta 2026 no busca hacer más contenido por hacer.
Busca que la memoria sirva para algo.
Que las historias escuchadas ayuden a pensar decisiones actuales.
Que los errores contados eviten errores innecesarios.
Que las preguntas abiertas sigan resonando más allá del episodio.
El legado deja de ser solo retrospectivo y se vuelve operativo, sin recetas ni fórmulas, pero con acompañamiento.

Las conversaciones se agrupan en series temáticas que permiten mirar los desafíos desde distintos ángulos: liderazgo, innovación, transformación y quiebres que se convierten en oportunidad.

Un Café con R nunca prometió respuestas definitivas.
Y no lo hará en 2026.
Lo que ofrece —desde su origen hasta hoy— es algo más honesto:
El legado no está cerrado.
Se sigue construyendo, conversación a conversación.
2026 no es un nuevo comienzo.
Es el siguiente capítulo natural de una historia que vale la pena cuidar.
Cada conversación se prolonga en reflexiones semanales, cápsulas breves y preguntas abiertas a la comunidad.

Un Café con R se abre a espacios de conversación más íntimos, organizados por ejes, donde el aprendizaje se comparte y se contrasta con la experiencia propia.
Durante el año habrá instancias para encontrarse, conversar y preguntar en tiempo real, de manera digital o presencial.
Nada de esto reemplaza la conversación original.
Todo esto la extiende.
Un Café con R nació de una convicción sencilla, pero cada vez menos frecuente: que en un mundo acelerado, fragmentado y dominado por titulares breves, las conversaciones profundas siguen siendo necesarias.
Desde el comienzo, el proyecto no buscó entrevistas rápidas ni respuestas fáciles. Buscó historias completas.
Historias con contexto, con errores, con decisiones difíciles, con quiebres y transformaciones reales.
Cada conversación fue, desde el primer día, una forma de cuidar algo que suele perderse: la memoria del proceso, no solo el brillo del resultado.
Ese es el punto de partida de Un Café con R.
Con el paso del tiempo, Un Café con R dejó de ser únicamente un espacio de entrevistas y se convirtió en un archivo vivo de experiencias humanas.
No un archivo frío ni distante, sino uno construido desde la escucha atenta, donde las personas hablan de lo que hicieron, pero también de lo que dudaron, de lo que no salió bien y de lo que aprendieron en el camino.
El legado del proyecto no está en la cantidad de episodios ni en las cifras.
Está en algo más silencioso: haber creado un lugar donde la experiencia se comparte, no se exhibe.
Un Café con R se sostiene en tres convicciones que no han cambiado:
El proceso es tan importante como el resultado.
Después de años de conversaciones, algo se volvió evidente.
Muchas personas no solo escuchaban.
Querían seguir conversando.
Querían volver sobre las ideas, contrastarlas con su propia experiencia, compartir dudas, no quedarse solas con lo que una conversación les había removido por dentro.
2026 no aparece como una ruptura, sino como un paso natural.
El legado acumulado pedía continuidad, profundidad y comunidad.

Un Café con R no nació como un proyecto comercial, sino como una manera de retribuir a la vida todo lo que me ha enseñado a través del emprendimiento, la curiosidad y los encuentros humanos.
Detrás de cada conversación hay una intención filantrópica profunda: inspirar, acompañar y multiplicar el conocimiento de quienes han aprendido a fuerza de errores, sueños y decisiones difíciles.
Roberto Busel, fundador y anfitrión de Un Café con R

La filantropía aquí no se expresa en donaciones materiales, sino en algo más esencial: donar tiempo, conocimiento y propósito. Cada emprendedor, líder o creador que pasa por el programa lo hace movido por esa misma energía de gratitud. Entre todos vamos tejiendo una comunidad global donde las ideas se comparten, los aprendizajes se multiplican y los fracasos se transforman en lecciones colectivas.
Un Café con R: mi forma de agradecer a la vida compartiendo historias

Christian Rangen y Strategy Sims están redefiniendo la forma en que las organizaciones abordan la estrategia y el crecimiento con una plataforma integrada que incluye canvases visuales, una academia digital, simulaciones y una comunidad de expertos.
Ofrecen soluciones de alto impacto en áreas clave como la Estrategia Corporativa, la Transformación y Crecimiento, generación de Startups, Scaleups y Ecosistemas Emprendedores, creación de Fondos de Venture Capital, Fondos de Private Equity, Inversionistas Ángeles y Clusters de Innovación y Competitividad Nacional

Aung Myat Moe y Myanmar Cyber Youths lideran una de las compañías de software más innovadoras de Myanmar, comprometida con elevar los estándares de seguridad y calidad en las soluciones digitales. Su trabajo se centra en el desarrollo de aplicaciones web y móviles, así como en la protección y fortalecimiento de la infraestructura digital. La organización se ha destacado por impulsar eventos tecnológicos de alto impacto

Ayaz Ahmadov desarrolló una innovadora solución para el cuidado de mascotas que ofrece a los dueños una plataforma diseñada para mejorar la experiencia de crianza a través de rutinas diarias, asesoría especializada y apoyo en temas de salud y comportamiento, todo potenciado por un asistente virtual, tecnología avanzada e inteligencia artificial.
Dosty es una startup local fundada y desarrollada por expertos azerbaiyanos. Entre sus funcionalidades destacan una tarjeta de salud digital, un rastreador de síntomas, recordatorios de vacunación, un seguimiento de paseos de cada mascota.

Ariel Revollo identificó un problema crítico que afecta a las principales ciudades de Bolivia —y a muchas otras en la región—: un sistema de movilidad al borde del colapso. El transporte público resulta insuficiente, mientras que el uso creciente de motos y autos tradicionales incrementa la contaminación, la congestión y los costos de traslado para miles de personas.
Impulsó una solución innovadora basada en un modelo de suscripción de micromovilidad eléctrica. A través de MOBI LATAM, cualquier persona puede acceder a una moto eléctrica sin necesidad de comprarla, eliminando los gastos de mantenimiento, combustible y trámites asociados.

Nancy Mungunia, de Colobus Conservation, representa el trabajo de una organización que protege al colobo angoleño blanco y negro —una especie en grave peligro— a través de un modelo integral que une ciencia de conservación, educación ambiental, tecnología accesible y un profundo compromiso con el empoderamiento comunitario con puentes arbóreos que evitan atropellos y conectan hábitats fragmentados; datos abiertos y herramientas GPS diseñadas para las realidades locales; emprendimiento verde impulsado por mujeres y jóvenes de la comunidad y educación forestal transmitida como un legado vivo entre generaciones

Alec Dickinson ha enfrentado desafíos clave apoyándose en tecnología, datos y estrategias de crecimiento orgánico. Ha participado en startups de todos los tamaños —desde equipos de cinco personas hasta organizaciones de más de mil— y ha vivido el ciclo completo del emprendimiento: bootstrapping, rondas Seed y Series A, y hasta una salida cercana al “unicornio” que finalmente no se concretó.
Hoy impulsa la transformación cultural y digital en las industrias de construcción, minería y fintech, promoviendo modelos más ágiles, tecnológicos y preparados para el futuro.
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